
A través de una moción impulsada por los representantes populares de la provincia de Ourense, se destacan los beneficios sanitarios, sociales y económicos del termalismo, especialmente en las áreas rurales y de reto demográfico, que es donde se encuentran la mayor parte de los balnearios
El PP sigue liderando la defensa del termalismo terapéutico como un “recurso sanitario estratégico”, tal y como se impulsó desde la Diputación de Ourense y como se está defendiendo en la Sección de Villas Termales de la FEMP, así como en otras entidades europeas
La moción contó con el apoyo de todos los grupos, excepto el PSOE, que se abstuvo, con un discurso meramente partidista del senador orensano Rafael Villarino
25, mayo, 2026
La Comisión de Sanidad del Senado aprobó hoy una propuesta presentada por los representantes orensanos del Partido Popular, en la que se pide la inclusión de la balneoterapia como tratamiento terapéutico en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS), destacando los beneficios sanitarios, sociales y económicos del termalismo, especialmente en las áreas rurales y de reto demográfico, que es donde se encuentran la mayor parte de los balnearios.
Con esta nueva iniciativa, el PP sigue liderando la defensa del termalismo terapéutico como un “recurso sanitario estratégico”, tal y como se impulsó desde la Diputación de Ourense y como se está defendiendo en la Sección de Villas Termales de la FEMP, así como en otras entidades europeas.
La moción del PP, apoyada por todos los grupos excepto el PSOE, que se abstuvo con un discurso meramente partidista del senador orensano Rafael Villarino, pone énfasis en las ventajas sanitarias que tiene la balneoterapia, especialmente en pacientes crónicos, la reducción en el uso de fármacos, la prevención de dolencias o su positiva influencia en aspectos relacionados con la longevidad y el envejecimiento saludable.
El senador Manuel Baltar, encargado de presentar la propuesta, señaló que existe “evidencia científica suficiente” para justificar una petición que, segundo afirmó, “tendría un impacto muy positivo en territorios como Ourense, la provincia de mayor potencial termal de Europa y que ostenta el título de Capital Termal de Galicia”.
Francisco José Fernández, por su parte, recordó que para poner en marcha esta iniciativa hace falta que el Gobierno de España suprima el término “balneario” del artículo 5.4 del real Decreto 1030/2006 de 15 de septiembre, con el fin de evitar su equiparación con actividades de ocio. Los balnearios, dijo, “son una herramienta de salud preventiva, de bienestar físico, emocional y de integración social”.
Los representantes populares en el Senado incidieron en el retraso de España en esta materia frente a otros países, donde la balneoterapia ya forma parte del sistema de salud, caso de Francia, Alemania, Italia o Portugal.
La moción del PP también incluía una petición dirigida al Gobierno central para que solicite un informe previo a la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, con el fin de que señale las indicaciones aprobadas para su uso con base en la evidencia clínica, la seguridad y la eficiencia.